Vacuna contra la poliomielitis

Poliomielitis

¿Qué es la poliomielitis?

Cada vez son más los distintos tipos de vacunas que aparecen con la finalidad de prevenir la aparición de un sinfín de enfermedades. Y es que, existen una gran cantidad de patologías que pueden afectar principalmente a los infantes en las etapas más tempranas de su desarrollo, tal como es el caso de la poliomielitis.

Es por ello, que en esta ocasión te hablaremos sobre este virus. Por lo que te mencionaremos algunos datos de interés general. Desde en qué consiste esta enfermedad, cuáles son sus síntomas, causas, así como tratamientos, entre otros.

Concepto de poliomielitis

Según lo dicho por la OMS (organización mundial de la salud), la poliomielitis se caracteriza por ser una de las enfermedades que más suelen producirse en los infantes. Siendo así, la misma sumamente contagiosa y nociva en caso de no tratarse, llegando incluso a causar parálisis permanente en los peores casos.

Se dice que esta enfermedad principalmente puede llegar a afectar a los infantes con edades menores a 5 años en su mayoría. No obstante, existen casos en donde adultos que no se han vacunado contra este virus, han llegado a contraerlo.

Causas y consecuencias de la poliomielitis

Como recién se mencionó, la poliomielitis puede traer consigo consecuencias bastante negativas para los infantes. Encontrándose entre las peores afecciones la poliomielitis paralítica. Sin embargo, no suele ser muy frecuente que la enfermedad llegue a presentar este cuadro clínico.

Asimismo, en dichos casos en los que se presentan mayores complicaciones de esta enfermedad, aparecen también las parálisis musculares, que bien pueden resultar temporales o permanentes.

Además, se dice que en el peor de los casos las consecuencias pueden ser tan graves, que puede terminar generándose deformación ósea, entre otro tipo de discapacidades.  Incluso, la parálisis muscular puede llegar a ser tan peligrosa, que en algunos casos puede paralizar los músculos respiratorios, ocasionando la muerte de la persona afectada.

¿Cuáles son sus factores de riesgo?

Existen algunos factores de riesgo que se deben tenerse en cuenta, ya que la poliomielitis afecta principalmente a niños menores de 5 años como se mencionó anteriormente. Por lo que, los factores de riesgo suelen incrementar en zonas de bajos recursos con situación sanitaria deficiente en donde pueden desarrollarse brotes de este virus.

A pesar de que los niños son los principales afectados, los adultos no vacunados también podrían contagiarse, tal como se mencionó más arriba. Esto sucede especialmente cuando las personas adultas viajan con frecuencia, y más aún, si visitan un país en donde recientemente se había desarrollado un brote de poliomielitis.

Secuelas de las poliomielitis

Existen otro tipo de síntomas que pueden aparecer después de haberse padecido la poliomielitis, siendo estos, parte del ‘síndrome pospoliomielítico’. Entre algunos de ellos pueden encontrarse los siguientes:

  • Dolores que pueden empeorar con el tiempo, tanto en los músculos así como en las articulaciones
  • Atrofia
  • Debilidad y fatiga
  • Problemas respiratorios
  • Problemas para ingerir tanto líquidos como alimentos sólidos

Síntomas de la poliomielitis

Por lo general, cuando una persona contrae poliomielitis, es probable que confunda los síntomas con los de la influenza. Y esto puede ser normal, ya que los síntomas más comunes de la poliomielitis son muy similares a los de muchas enfermedades virales.

Además, debido a su naturaleza asintomática o similar a la de otras enfermedades, se eleva la probabilidad de que este virus se propague rápidamente.

Es así, que entre sus principales síntomas (los cuales pueden tener una duración de hasta 10 días), se encuentran los siguientes:

  • Debilidad muscular
  • Dolor de cabeza
  • Tanto los brazos, piernas, como el cuello y la espalda, pueden presentar dolor o rigidez
  • Dolor de garganta
  • Fiebre
  • Vómito
  • Cansancio o fatiga

Tratamiento contra la Poliomielitis

Se dice que hasta el momento no se ha descubierto una cura para la poliomielitis. Por lo tanto, el tratamiento sólo tiene la finalidad de aliviar los dolores y malestares generados por la enfermedad.  Cabe destacar, que el único tratamiento efectivo contra esta enfermedad es la prevención mediante la vacunación.

Por lo que, en cuanto a los tratamientos a seguir cuando ya el paciente padece la enfermedad, se encuentran principalmente las fisioterapias. Estas pueden ayudar a que la persona recobre fuerza en los músculos.

También es habitual que se administren analgésicos para combatir el dolor de cabeza y el dolor muscular. El uso de comprensas húmedas y tibias también son de gran utilidad para aliviar los espasmos o dolores musculares.

Vacuna contra la poliomielitis

Como bien se mencionó anteriormente, la vacuna contra la poliomielitis es el mejor tratamiento para esta enfermedad y se administra en 4 dosis. Por lo general, la primera dosis de la vacuna contra la poliomielitis la reciben los bebés de entre 2 meses de edad.

A los 4 meses aproximadamente, los bebés reciben la segunda dosis. La tercera dosis es suministrada a los 6 o 18 meses de edad, y la última a los 4 o 6 años, que es cuando la mayoría de los niños comienzan a ir a la escuela.

Por otro lado, si un adulto no ha recibido la vacuna contra la poliomielitis, también puede recibir la dosis correspondiente para que su cuerpo desarrolle inmunidad a la enfermedad. En estos casos, deben recibir 3 dosis de la vacuna.

Cabe señalar que esta vacuna puede causar reacciones alérgicas, las cuales aparecen a los pocos minutos de haber sido administrada la dosis. En algunos casos, las reacciones surgen al cabo de unas horas.

Es importante prestar atención si después de recibir la vacuna se presentan los siguientes síntomas:

  • Urticaria
  • Dificultad para respirar
  • Ritmo cardíaco elevado
  • Mareos
  • Debilidad

¿Quién descubrió la vacuna de la poliomielitis?

La vacuna de la poliomielitis evolucionó hasta la vacuna que hoy en día se utiliza. En un principio, el bacteriólogo John Franklin Enders cultivó el virus de la polio dentro de tejido. Posteriormente, Jonas Edwards Salk desarrolló la vacuna conocida como ‘la vacuna Salk’, la cual era intramuscular. Esta comenzó a utilizarse en 1954 cuando se comprobó que era segura.

Diez años más tarde, otra vacuna surgió gracias a la investigación del virólogo Albert Bruce Sabin. A diferencia de la primera vacuna, esta era administrada vía oral, y es la que en la actualidad se continúa usando.

Cómo se transmite la poliomielitis

La poliomielitis es una enfermedad causada por el virus denominado poliovirus, siendo éste, el principal agente patógeno de la poliomielitis. Este virus se encuentra en las heces y en las distintas mucosas de las personas que están infectadas. Es por ello, que la principal forma en la que se transmite el virus es por contacto directo con una persona infectada.

También es posible que se transmita por el consumo de agua o alimentos contaminados. Y como bien se señaló con anterioridad, esta enfermedad es altamente contagiosa. De allí la importancia de prevenirla mediante la vacunación.

En cuanto al nombre del poliovirus se refiere,  se dice que se nombra así al caracterizarse por ser el elemento responsable de causar la polio en los seres humanos. Este virus además, pertenece al grupo de los enterovirus. Asimismo, se dice que el poliovirus se caracteriza por ser un virus ARN, perteneciente al grupo ‘picornaviridae’.

Historia natural de la poliomielitis

El poliovirus tiene tres tipos, poliovirus 1, 2 y 3, y todos ellos son bastante virulentos, por lo que se propagan con facilidad. Como se acaba de indicar, la principal forma de transmisión de esta enfermedad es por el contacto de persona a persona. Aunque también puede estar presente en alimentos o bebidas contaminadas.

Una vez que una persona entra en contacto con el virus, comienza el período de incubación. Durante este período, generalmente no se presentan síntomas, este período puede durar de 6 a 20 días, o de 3 a 35 días.

La persona infectada excretará el virus por medio de las heces en las semanas siguientes después de la primera exposición al virus. Aunque el poliovirus es más infeccioso en los 7 a 10 días antes de que aparezcan los primeros síntomas, igual existe un alto riesgo de transmisión mientras que el virus permanezca en las mucosas y heces de la persona infectada.

El virus continuará presente en el cuerpo de las personas infectadas hasta que esta fallezca por la enfermedad o por otras causas. La forma más habitual en que una persona con poliomielitis muera, es por la parálisis en los músculos respiratorios.

¿Quién descubrió la poliomielitis?

Se dice que la poliomelitis fue descrita o descubierta por primera vez  a mediados del siglo XIX, específicamente en 1840 por Jakob Heine. Sin embargo, se dice que el control de la poliomielitis se empezó a realizar en el año 1949. Esto lo llevó a cabo el bacteriólogo John Franklin Enders al cultivar este virus dentro de tejidos, tal como se mencionó anteriormente.

Como se ha podido observar, resulta de vital importancia el poder prevenir a tiempo esta enfermedad. Y es que la poliomielitis no tiene un tratamiento definitivo, ya que como bien se dejó claro antes, sólo existen tratamientos para aliviar los síntomas de la enfermedad.

Es por ello que es necesario que los centros de salud continúen realizando campañas de vacunación para que los padres puedan llevar a sus niños a vacunar. Esta enfermedad es altamente contagiosa y virulenta, de allí la urgencia de prevenirla mediante las vacunas.